Empresa de Transmisión Eléctrica ejecuta veinte proyectos de alto valor

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La forma de ingreso de la ETED está fundamentada en el peaje de transmisión, según explicó su administrador, Martín Robles Morillo.
Tienen una inversión que ronda los US$200 millones; a eso se suma un plan de expansión por US$400 millones

La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) tiene 20 proyectos en ejecución que redundarán en un fortalecimiento del sistema eléctrico del país, con una inversión que ronda los US$200 millones.

Son proyectos que el administrador general de la ETED, ingeniero Martín Robles Morillo, encontró en desarrollo al asumir la posición, y a ello se suma el plan de expansión que se ha diseñado –para el que cual se prevé invertir alrededor de 400 millones dólares- que ha sido revisado con todos los agentes del sector y con el propio Ministerio de Energía y Minas. Esos agentes son los generadores eléctricos (a través de la Comisión Nacional de Energía -CNE-) y el órgano regulador (que es la Superintendencia de Electricidad).

“Desde que inició, normalmente la ETED tiene su plan de expansión bien diseñado por especialistas en la materia, aunque no siempre es satisfecho, por situaciones distintas”, dijo el administrador, en una entrevista especial para elCaribe y CDN, Canal 37.

Robles Morillo, que estuvo acompañado del presidente del Consejo de Administración de la ETED, Rafael Bienvenido Santana Güílamo; de Seily Liberato, directora de Comunicación Estratégica, y de Ángela Gil, asesora de Comunicación, rememoró que al llegar a la empresa la encontró en pleno desarrollo, con veinte proyectos caminando. Uno de ellos está en el municipio Guerra, provincia Santo Domingo, y se trata de una subestación prácticamente de interconexión del sistema, que viene alimentada o interconectada desde San Pedro de Macorís, que es donde están fundamentalmente las plantas generadoras, y de AES Andres, en Boca Chica. De ahí pasa a conexión con unas subestaciones en Hainamosa, que interconectan con todas las demás. De ahí también va a otra subestación con mayor capacidad que esa -la Julio Sauri- en Los Montones, San Cristóbal, donde llega la energía de Punta Catalina. Esa línea sigue a la subestación El Naranjo, en Santiago, pero pasará por otra que se construye en Bonao, provincia Monseñor Nouel. Las dos subestaciones se espera que estén listas entre abril y mayo de este año 2021. En los 20 proyectos en ejecución está una subestación en El Dajao, en Santo Domingo Norte, con un trabajo de línea pequeña que se espera concluya en dos meses.

Un siguiente proyecto está en Higüey, provincia La Altagracia. Se trata de una línea y una subestación para elevar la capacidad de esa zona, en función de que la demanda ha crecido mucho por allí.

Los detalles ofrecidos “de cabeza” por parte del administrador de la ETED indican que en la parte Norte del país se construye una línea de transmisión hacia Puerto Plata-Playa Dorada y se construye una línea de Rio San Juan a Puerto Plata, así como una subestación nueva en esta última (en la llamada Novia del Atlántico). “En la parte sur de República Dominicana, se va a llevar transmisión por primera vez a la provincia Pedernales, donde construye una línea de 138 (…). Esa línea, se supone que debería estar lista a más tardar en julio-agosto, pero no estará en ese tiempo porque ha habido retrasos”, indicó Robles Morillo.

Otros trabajos se realizan en La Vega, en Imbert-Puerto Plata y en Pizarrete-Baní, donde se construyen varias líneas hacia San Cristóbal. “Esos son los proyectos en ejecución”, explicó el administrador de ETED. “La inversión no es tan amplia (en esas 20 iniciativas) porque no se trata de proyectos extensos. Son subestaciones y tendido eléctrico. Pero en referencia al plan de expansión de la ETED, debemos decir que se revisa cada cuatro años, expuso.

Cuando se le preguntó si el curso de la pandemia de Covid-19 ha afectado la ejecución de proyectos, su respuesta fue sí. “Hay proyectos de esos que debieron estar listos, pero la pandemia retrasó la ejecución. Yo diría que el retraso ha sido de 20 de 25 por ciento”, apuntó.

Entre 2007 y 2020 la ETED realizó inversiones por US$470.75 millones (unos 20,204 millones en pesos, calculando la tasa de cambio de esos años), y con eso logró ampliar el sistema de transmisión nacional en poco más de 1,000 kilómetros de líneas, 8,000 megavoltiamperio (MVA) de transformación de las subestaciones y 1,025 kilómetros de cables de fibra óptica en la geografía nacional.

Esas inversiones, junto a acciones de otra índole, han conducido hacia la robustez al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), un dato que puede medirse y comprobarse cuando se aprecia la reducción de los apagones generales o blackout, ocurridos en ese período citado. Por ejemplo, entre1988-1997 se produjeron 45 apagones generales, entre 1998 y 2007 se produjeron 40 y entre 2008 y diciembre de 2020 se produjeron solo cuatro blackout.

Martín Robles Morillo rememoró que al momento de crear la ETED, como persona jurídica en 2008, el patrimonio cedido por la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE, actual CDEEE) fue de RD$18,264.2 millones (unos 514 millones de dólares a la tasa de cambio de entonces), según el avalúo hecho para esos fines. “Actualmente, los activos suman mil millones de dólares”, calculó.

Por “peaje” ingresan 10.4 millones mensualmente

Robles Morillo, que fue nombrado con el decreto 339-20, del Ejecutivo, explicó que el 98% de los ingresos de la ETED (unos US$130 millones al año) provienen del peaje de la transmisión, que está compuesto por el derecho que tienen los generadores, de conexión al sistema para poder inyectar toda su energía. Eso equivale a decir, el pago que deben hacer por el transporte de la energía eléctrica que se genera en cada punto y el pago por el uso de la línea. Eso es un valor regulado que lo determina la Superintendencia de Electricidad (SIE). El restante 2% proviene de la venta de otros servicios relacionados que ofrece la empresa. Para financiar proyectos de expansión del sistema de grandes inversiones, la ETED recurre al financiamiento con organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), entre otras organizaciones.

Héctor Marte Pérez, Héctor Linares, Rafael Bienvenido Santana Güílamo, Osvaldo Santana, Martín Robles Morillo y Martín Polanco.

Rol de las distribuidoras y lo encontrado al llegar

En otra parte del diálogo y respondiendo a preguntas formuladas por el director del diario, Osvaldo Santana, sobre lo que encontró al asumir en la ETED, Robles Morillo aseguró que “a la fecha nada alarmante, aunque evidentemente siempre hay indelicadezas, que se generan dentro de una empresa como esta, que maneja muchos recursos económicos”. “Debo decir que esta es una empresa de mucha capacidad técnica”, expresó.

Por elCaribe participaron también en el diálogo el subdirector Héctor Linares y el jefe de Redacción de Apertura, Héctor Marte Pérez. Entre los proyectos que se ejecutan figura la construcción de subestaciones en distintos niveles de tensión. La subestaciones son de la ETED, pero hay compartidas también. “Somos una empresa que llega a todo el territorio. Es una empresa con la responsabilidad de conducir y transportar la energía que despachan los generadores y como tal tenemos que llegar a todas las subestaciones instaladas en la geografía nacional, para poder llevar la energía”, dijo Martín Robles.

División del presupuesto y otras particularidades

A partir del momento en que la ETED transporta la energía que despachan los generadores eléctricos, entonces las distribuidoras (Edesur, Edenorte y Edeeste) se encargan de la parte de distribución y comercialización”, explicó el administrador de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana.

Y agregó que en todas las subestaciones -105 en total- la ETED tiene una parte y posee equipos (de desconexión, de protección o de otra índole).

Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) tienen otra parte de subestaciones en sus concesiones.

El presupuesto general de la ETED tiene su mayor peso en las obras de infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones.
Representan el 32% del presupuesto. Esas obras en su mayoría fueron pospuestas al 2021 porque la declaratoria de emergencia nacional paralizó la economía y la producción no esencial. Se dificultaron las contrataciones de servicios –que representan el 14% del presupuesto- y los procesos de compras para los bienes muebles e inmuebles, que representan el 13% del presupuesto de la empresa.

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