¡Todo saldrá bien!

Hoy es un día de esos días en los que anticipas situaciones adversas y tus posibilidades no se ven muy bien. Entonces, con más razón, tu fe debe estar enfocada en aquel que torna todas las cosas para bien, interviene oportunamente y es capaz de cambiar una cruel circunstancia en una ruidosa ventaja. Él es nuestro reposo y nada bendecirá más tu día, que la fe con que lo desafías. Si en Dios confiaste, descansa y evita el desgaste, una vez más verás que Dios no pierde, no olvida y te sacará con bien. Aunque ahora no puedas ver la forma, verás su oportuna mano. Apunta a Dios. Una mente enfocada puede llevar a miles de corazones hacia el blanco de la verdad y al punto de partida de la prosperidad.

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