Base militar de apoyo al sistema de proyectiles dirigibles de los EE.UU.

Momento en que es arriada la bandera norteamericana para realizar la formal entrega de las instalaciones en Sabana de la Mar al Gobierno dominicano.
Sabana de la Mar, Noviembre 1951 - Noviembre 1962

A finales de noviembre de 1951, específicamente el día 27, la prensa resaltaba en una extensa nota de portada y un comunicado de la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores y Cultos, la firma del primer convenio entre los Estados Unidos de América y una nación latinoamericana. Este acuerdo tenía el objetivo de establecer un sistema de cooperación para estimular los adelantos y el desarrollo de nuevos sistemas estratégicos defensivos de “cuya eficacia y perfección habrá de depender considerablemente la seguridad continental americana”. El convenio destinado a la extensión del campo de tiro de largo alcance para la prueba de proyectiles dirigibles propiedad de los Estados Unidos en Cocoa, Florida, el cual tendría una duración de 10 años, se firmó durante una ceremonia efectuada en la Cancillería dominicana y los firmantes fueron el secretario de Relaciones Exteriores el país, licenciado Virglio Díaz Ordóñez y el embajador de los Estados Unidos, Ralph Ackerman, en calidad de plenipotenciarios de ambas naciones, los cuales destacaron el interés de cooperar en la defensa del hemisferio contra la agresión y dar a conocer su posición inequívoca al mundo entero.
Además de los funcionarios mencionados, en el acto de firma se encontraban, el general Héctor B. Trujillo Molina, secretario de Guerra, Marina y Aviación; el embajador de Gran Bretaña Stanley Herbert Gudgeon y el mayor general William Richardson, de los Estados Unidos, así como otros funcionarios civiles y militares.

Este acuerdo, en uno de sus considerando, declara específicamente que los proyectiles no serán volados sobre territorio dominicano sino sobre aguas jurisdiccionales y que no se efectuarán experimentos que incluyan detonaciones atómicas, entre otros. Para resolver todo lo concerniente a la ejecución del convenio se creó una comisión mixta, la cual estaba integrada por el secretario de guerra de nuestro país, y un oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Esta base forma parte de la extensa cadena de establecimientos de este género que va desde Cabo Cañaveral en Florida, donde se ubica la base Patrick de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, hasta el extremo Sudeste de la isla de Puerto Rico.

Mapa del área del campo de tiro de proyectiles de largo alcance de los Estados Unidos, incluyendo la República Dominicana.

Inauguración

Finalmente, y luego de terminado el proceso de construcción de las instalaciones que se inició en el 1952, el 23 noviembre de 1956, con el izamiento de las banderas de nuestro país y de los Estados Unidos, se inauguró la base para lo cual se realizó una ceremonia que contó con la presencia del presidente de la república , general Héctor B. Trujillo Molina, autoridades civiles y militares de nuestro país, así como el señor William T. Pheiffer, embajador de los Estados Unidos y el mayor general D. N. Yates, comandante para el Centro de Prueba para Proyectiles dirigidos, de la Base Patrick, Cocoa, Florida.

Dentro del equipo que formó parte de este proyecto, además del personal norteamericano, se encontraban 6 técnicos dominicanos, de los cuales cuatro fueron entrenados en los Estados Unidos, y dos se integraron más tarde, para ayudar en las tareas técnicas y el buen funcionamiento de la misma. Los seis técnicos fueron: Rafael Moya, Víctor Matos, Armando Zorrilla, Luis Antonio Cruz, Yunis Carbi y Vinicio Lembert, éste último ostentaba el mayor rango del grupo, el cual en el 2018 puso en circulación una obra donde narra sus experiencias en esta base desde su apertura hasta el cierre de la misma. En su relato, el ingeniero Lembert dice que la base en nuestro país “nunca hizo lanzamiento de misiles, sino que se limitó al seguimiento por sistema de telemetría y radar de los misiles de largo alcance”.

Todo el equipo estaba bajo la supervisión del norteamericano Gerald O’ Donnell, técnico especializado en radiosondas. Esta base militar estaba unida por un cable submarino con Cabo Cañaveral, y como todas las bases que estaban conectadas, llevaba el nombre de Patrick Air Force Missile Base, en honor a Masson M. Patrick, jefe de la Armada del Servicio Aéreo y Marítimo de los Estados Unidos en los años veinte.

Cierre de la base

Luego de cumplida su misión y de agotar los plazos del acuerdo firmado en 1951, los terrenos y la planta de la estación fueron traspasados al Estado Dominicano el día 6 de noviembre de 1962 y a tal efecto se celebró una ceremonia formal en la que estuvieron presentes autoridades dominicanas, encabezadas por el doctor Donald Reid Cabral, miembro del Consejo de Estado, así como el embajador norteamericano en nuestro país, John Bartlow Martin y el general Harry Sands, en representación del Gobierno y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

En discurso pronunciado por Reid Cabral, éste explicó que el terreno y la planta serían usados para crear un centro de entrenamiento técnico bajo la supervisión de la Asociación pro Bienestar Social de Santo Domingo; sin embargo, dos años más tarde, el 30 de noviembre de 1964, el presidente del Triunvirato, doctor Donald Reid Cabral, dejó inaugurado en ese lugar, el hospital y sub centro señorita Elupina Cordero, para honrar la memoria de una religiosa católica muy apreciada por su servicio a los más necesitados y enfermos de Sabana de la Mar y todo el país, fallecida en 1939.

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