Teresa Bello devuelve sonrisas a niños de escasos recursos

Los operativos odontológicos que lleva a cabo Donando Sonrisas duran generalmente una semana.
Donando Sonrisas inició sus labores en el 2008, ha asistido a más de 12 mil pacientes de la zona norte

Una sonrisa lo puede cambiar todo. De eso está convencida la doctora Teresa Bello Burgos, quien a través de la Fundación Monseñor Felipe Bello, brinda asistencia de salud dental a personas de escasos recursos en la zona norte de República Dominicana y en Florida, Estados Unidos.

Mediante el programa Donando Sonrisas, cuyo impacto asciende a más de 12 mil pacientes, un equipo de profesionales de la odontología brinda además seguimiento a las intervenciones hasta lograr una restauración completa del caso.

Asimismo, la entidad también dona ropas, mochilas, zapatos y equipos dentales a universidades y centros de salud, e incentiva el consumo de los productos locales, generándoles ingresos a los pequeños y medianos comerciantes de la comunidad donde se encuentran.

Bello Burgos cuenta que desde que era estudiante en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), organizaba operativos para varios campos. “Junto a dos de mis compañeros de la universidad, íbamos a lomas de Sabaneta o Bonao. Ahí comenzó mi trabajo social a través de estos operativos cuando estaba de vacaciones. Nos acompañaba el sacerdote Isidro Toribio. A veces realizábamos hasta 500 extracciones por día. Era increíble”, recuerda.

La Fundación nace en el 2008. Su principal objetivo es ayudar a las personas de escasos recursos, en los campos y otras áreas rurales de la zona norte del país, a través de estos servicios médicos debido, principalmente, a que “una pobre higiene bucal ha sido identificada como una epidemia silenciosa que tiene efectos en otros ámbitos de nuestra salud, por la falta de acceso al cuidado dental”.

Las jornadas se han realizado en comunidades como Nagua, San José de Ocoa, Monte Planta, San Francisco de Macorís, Cotuí, La Vega, Las Lagunas, Los Limones, Sabaneta, Ranchito, entre otras. “Nuestra mayor alegría es devolverle a los niños una sonrisa, porque entendemos el poder que tiene y la seguridad que le brinda. Además que representa salud”, expresa.

Mayra Giménez, directora general de Logística de la Fundación, recuerda que en Monte Planta “uno de los casos que más nos conmovió fue cuando estuvimos trabajando toda una semana con un pequeñín, que lamentablemente tenía muchos daños dentales, pero que pudimos arreglar. Cuando terminamos con él, al verse en el espejo, comenzó a llorar y no paraba de dar las gracias. Esas son las cosas que nos motivan a seguir adelante” .

La labor de los operativos comienza cuando unos meses antes un equipo de la Fundación, encabezado por el esposo de Bello Burgos, Julio García, acude a las comunidades, especialmente a los centros educativos o centros comunales, a reunirse con quienes dirigen estos espacios. En ese encuentro coordinan cuándo y en qué lugar sería adecuado llevarlo a cabo. Luego se llevan los equipos, se selecciona los médicos que participarán y se determinan los días de duración.

Los operativos odontológicos se llevan a cabo una vez al año. Regularmente duran una semana y se atienden de 800 a 1200 personas. En pocas excepciones, cuando una escuela indica que lo necesita y analizan el caso para ver sí lo amerita, el operativo puede extenderse unos días más de lo estipulado. “A parte de la escuela a la que asistimos, también invitamos otros centros educativos cercanos. Lo que es más, disponemos de unos autobuses para facilitarles el traslado de esos otros estudiantes”, agrega Bello Burgos.

Los profesionales de la salud, que forman parte de los más de 100 voluntarios que tiene la Fundación, se fueron uniendo desde hace 10 años cuando, en su mayoría, apenas eran recién graduados o estudiantes de término.

El proyecto también ha ofrecido servicios como pruebas de glicemia, toma de presión arterial, y chequeos dermatológicos en diferentes comunidades. “Desde que inicié con este proyecto, confié plenamente. Muchas personas me preguntan por qué hago esto. Simplemente les digo que uno no puede ser tan ingrato, que debemos devolverle a la tierra que nos vio nacer sin escatimar esfuerzos. Me place servir”, manifiesta.

Teresa Bello Burgos.

Brindarán servicios de oftalmología

Para el próximo año, Bello Burgos planifica más entregas de útiles escolares y juguetes a los niños, pero también ropa y otro tipo de ayuda para adultos. La Fundación igualmente prevé ofrecer servicios de oftalmología, “ya que es un problema de salud que el dominicano no está tan acostumbrado a tratar, ni siquiera a preocuparse. Solo ocurre cuando tienen una enfermedad de la visa avanzada”. Según la doctora, primero pretenden hacer una recolecta de lentes de pacientes que ya no los necesitan, tanto aquí en el país como en Estados Unidos, luego reunirán un equipo de oftalmólogos para que lleven a cabo los exámenes correspondientes, y después asignarles al paciente aquellos que necesita. Bello Burgos dice que integrará otras atenciones médicas en lo adelante.

Servicio
En los operativos, que duran alrededor de una semana, se atienden entre 800 a 1,200 personas.

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