“Debemos compartir lo que Dios nos da”

Luis E. Esmurdoc se ha ganado el monte de “el hombre servicio”.
Esmurdoc es co-fundador de la mayoría de instituciones de desarrollo de la provincia Duarte

Luis E. Esmurdoc ha asumido el servicio como estilo de vida, ya sea a través de sus empresas, en el plano educativo o, a través de la labor filantrópica que realiza al frente del Cuerpo de Bomberos, entidad en la que tiene 42 años trabajando de forma honorífica, pues la principal condición que puso para aceptar dirigirla, fue no recibir ningún pago económico.

Vive agradecido de Dios por haberle dado tantos años de vida, tanto amor al prójimo y haberle enseñado que detrás de él hay una gente que le espera y que necesita de sí. Entiende que debe compartir parte de lo que Dios le ha dado, ya que se lo devuelve en salud, suerte y larga vida a él y a su familia.

1. Infancia
Mis padres eran descendientes de palestinos, que emigraron aquí en 1903 e incursionaron en el comercio. Fui hijo único, vivía en una zona céntrica, pero hice relaciones con todo el pueblo, me daba lo mismo quedarme en el parque como irme a los barrios, inclusive interactuar con las personas de todo tipo de edades. Me gustaba mucho el deporte: béisbol, básquetbol, softbol, siempre tuve buenos amigos en el colegio, tuve siempre la dicha de compartir y de brindarle a todo el mundo el cariño y el amor necesario.

2. Estudios universitarios
Al crecer me fui a casa de tía Luz, a estudiar en la Universidad Autónoma de Santo Domingo la carrera de Medicina Veterinaria, en vez de cinco años me llevó seis por las protestas, llegué justamente en el año 69 cuando la lucha del medio millón. Estudié esa carrera, porque nací en una zona agropecuaria, soy una gente atado y apegado al origen. Un gran momento que recuerdo fue el haber obtenido el título de profesional, era el logro del esfuerzo, la dedicación, la entrega y el haberme formado en un área tan importante como la pecuaria para poder contribuir al desarrollo de la misma. Ejercí la veterinaria durante 12 años, trabajando en una empresa nacional muy grande como médico veterinario de la región, desde San Francisco, La Vega hasta Samaná y Río San Juan.

3. Familia
Mi familia es pequeña, está mi esposa Francisca, biológicamente tengo un solo hijo, pero tengo dos: Luis Elías y José Antonio, tengo dos nietas, y mi madre, que Dios me dio la virtud de tenerla con 101 años. Un momento por el que le doy gracias a Dios fue el nacimiento de mi hijo en 1983, fue el momento más feliz, porque es un regalo que Dios le da a los hombres cuando tienen un matrimonio organizado y feliz; a mi hijo le he predicado con el ejemplo, nunca me ha gustado que me señalen, por eso le enseñé el trabajo desde pequeño. Durante sus estudios lo integré como empleado de mi empresa de transporte de combustible, la mamá peleaba, porque lo ponía a que trabajara junto con los mecánicos, viendo lo que hacían para que no dejaran los camiones a medias, ahora él está llevando parte de mis empresas.

4. Emprendimiento
En 1979 a mi padre le detectaron una enfermedad terminal, pero él tenía una fe inquebrantable, duró 33 años de vida; entonces me llamó, me dijo que quería que cogiera el camión que tenía de transporte de combustible con la empresa Texaco, lo tomé, y de ahí en adelante fundé una empresa, me convertí en el transportista de combustible más grande del Cibao, tenía siete camiones transportando en el país.

5. Filantropía
Entré al departamento como voluntario del Cuerpo de Bomberos el 17 de julio de 1976, fui ascendiendo, en el 91 el presidente del ayuntamiento y el alcalde me llamaron, me dicen que querían que fuera el jefe de bomberos, le dije primero que tenía un negocio, que la compañía gasolinera donde trabajaba no aceptaba excusas, los camiones tenían que estar todos los días en la refinería, como aquí no había muchas piezas tenía que ir a Puerto Rico constantemente a comprarlas. Segundo, que me dejaran manejar los bomberos con un patronato que lo presida el obispo, y tercero que sea honorífico, que no cobre, lo sometieron a la sala, y desde esa época estoy en los bomberos. Soy general, jefe del cuerpo de bomberos y supervisor de la región nordeste, hasta ahora el único general que está activo en el país.

6. Servidor público
Fui gobernador en el gobierno de Hipólito Mejía, por algo más de dos años, hice todo lo que pude, nadie hasta ahora me ha podido señalar porque a todo el que le ofrecía algo se lo daba aunque no fuera en ese momento, compraba muchos tickets en el comedor del dinero que me pagaban, porque me daban 28,000 pesos mensuales, 14 mil cada quincena, le daba dos mil al asistente, al chofer y al policía que trabajaba conmigo, y los otros lo cambiaba en papeletas de 500 y 100 para dárselo a la gente; en mi casa no se comió una menta de mi sueldo, mi hijo, ni mi mujer nunca se sentaron en el asiento del vehículo de la gobernación, yo salía de mi trabajo, lo guardaba y cogía mis dos vehículos.

7. Experiencias de vida
En mi labor como bombero, no olvido que duré 14 días en el Bajo Yuna rescatando gente en bote, en helicóptero tirando comida desde el aire; pero tengo la mejor anécdota y es cuando el terremoto de Haití, 16 bomberos de aquí fuimos los primeros en llegar al campamento de la Minustah a ayudar en las labores de rescate, un sobrino de mi esposa que trabajaba con la Minustah nos recibió allá. Rescatamos el primer día una policía oriunda de Nigeria, sin equipos sofisticados, con el vibrador hicimos un hoyo y por ahí uno de los bomberos gritaba si había personas vivas que saquen un dedo, al segundo lance de la voz de alarma salió un dedo, buscamos los dos bomberos más pequeños que habían y le pusimos lazos en los breteles de los pantalones y le dijimos que fueran viendo con un foco en el casco donde había menos escombros para poder sacarla, era una mujer con 6 pies y 9 pulgadas, uno la venía halando por el pie que menos le dolía y el otro se quedó atrás empujándola por los hombros. Llamamos a la Minustah y le dijimos que habíamos rescatado una mujer y mandaron unos médicos, y nos dijeron nosotros con micrófonos ultrasensibles, con detectores de respiración, no encontramos a nadie, como ustedes lo lograron sin equipos, y nos pidieron trabajar con nosotros. A los tres días también rescatamos un niño de 2 años en un apartamento.

8. Co-fundación UNEC
Un grupo de ciudadanos nos juntábamos todos los martes en el Parque Duarte para ver en la casa de quién nos íbamos a reunir para planificar la fundación de la Universidad Católica Nordestana, doña Violeta Martínez de Ortega nos dice que tenía un salón en el segundo nivel de la Cruz Roja y ahí nos reuníamos a gestar la fundación de la universidad, se funda mediante un decreto del doctor Joaquín Balaguer en marzo de 1978, y el 24 de septiembre se inicia simbólicamente la primera docencia, comenzamos con pocas carreras en el edificio frente al parque donde funcionaba el Palacio de Justicia, inicié como miembro del Consejo Superior Universitario y como decano de la carrera de Ciencias Agronómicas y Veterinarias, había muchos estudiantes extranjeros en esa carrera y en Medicina, y en 1991 nos mudamos al actual campus, donde tenemos estudiantes de 13 países diferentes y eso ha contribuido grandemente al desarrollo económico, financiero e inmobiliario.

9. Aportes al medioambiente
Un grupo de ciudadanos encabezado por el doctor Alfonso Moreno Martínez, creamos la Fundación Loma Quita Espuela, tuvimos problemas con los grupos ambientalistas y revolucionarios porque creían que queríamos apoderarnos de la loma, trajimos un alemán e hizo un trabajo maravilloso, fue el primer técnico que vino pagado por la GTZ, descubrió que ahí habían plantas endémicas y un solenodonte, y la gente fue entendiendo, solamente quedaban 13 familias en la loma y fuimos ayudándolas, estimulándolas para que bajaran a la ciudad, y quedan muy pocas, se fueron nombrando vigilantes forestales, porque vimos que de esa loma nacen 400 ríos y arroyos que le dan agua a Salcedo, Tenares, San Francisco, Pimentel, Castillo, Nagua, por eso quisimos conservarla.

10. En los deportes
Siempre estuve ligado al deporte, dirigí la Asociación de Béisbol, de Ciclismo, Softbol y cuando llega el equipo Los Arroceros nos enrolamos ahí, después desaparece la liga de verano y se forma el equipo de Los Gigantes que antes tenía otro nombre, con Julián Javier a la cabeza ingresamos un grupo de empresarios, y luego vienen Los Indios de la Liga Nacional de Baloncesto y también nos enrolamos mi hijo y yo ahí, estamos como accionistas pero hemos participado apoyando muchos eventos deportivos, actualmente presido el Comité Permanente de la Galería de la Fama del Deporte, donde exaltamos los atletas de la región nordeste en todas las disciplinas, algo muy importante porque podemos devolverle los méritos a ex atletas que se sienten en el anonimato y que uno lo lleva a la inmortalidad del deporte, hace que la gente lo valore, lo conozca.

La labor de servicio le da satisfación

Mi vocación para servirle a los demás creo que nace desde el vientre de mi madre, porque mi madre fue una mujer muy entregada, a través de su farmacia ayudaba a mucha gente y siempre me inculcó hacer bien a los demás sin ver a quién, fui cultivando eso y siempre he practicado el lema que dice es más bello el milagro de dar que el bien de recibir, Dios te dice da parte de lo que tú tienes, da de comer al hambriento da de beber al sediento, visita al enfermo, entonces si Dios te da algo compártelo para que te llegue más porque Dios provee.

Al graduarme, me fui enrolando en las instituciones de servicio, ahí comencé a servir en el Club de Leones, en la Asociación de Transportadores de Petróleo, fui co-fundador de la Universidad Católica Nordestana, Asociación para el Desarrollo, del Centro de Rehabilitación filial Nordeste, Fundación Loma Quita Espuela, Sociedad Ecológica de San Francisco de Macorís, Hogar Crea, del Instituto Oncológico de San Francisco de Macorís y entré como voluntario al Cuerpo de Bomberos.

La labor de servicios me ha impactado, si es por el club de Leones servirle a los más necesitados, si es por los bomberos la cantidad de vida que hemos salvado en el sistema de rescate de emergencia 911 desde el año 1992, que comenzamos con una ambulancia que nos donó el doctor Mendy Mañón hasta hace apenas unas semanas que vino el presidente y dejó instalado aquí el sistema 911, pero aquí son testigos mucha gente de que lo hacíamos nosotros con las cuatro ambulancias trabajando todos los días. Me llena la satisfacción poder contribuir con los más necesitados.

Capacitación
Tomé el examen de Instructor Uno en la universidad de Texas, de 40 participantes de diferentes países, pasamos 19. Es decir estoy capacitado para dar instrucciones donde sea.

Méritos
En el 1982 fui reconocido por JC Dominicana por mis méritos acumulados a tan poca edad, fue significativo, un compromiso con la sociedad y por esa razón he continuado el trabajo.

Satisfacción
Cada vez que me reportaban que se salvó una vida, yo decía padre mío muero conforme, porque contribuí a salvar una vida.”

Honorarios
En los bomberos el cheque mío es de cero pesos y así llevo 42 años, pero tampoco sé lo que he gastado de lo mío ahí”

Deber cumplido
Con los operativos médicos que canalizamos con universidades de Estados Unidos y Europa siento la satisfacción del deber cumplido”

Beneficiados
Desde el 2001 a la fecha los operativos han beneficiado 50,001 personas en medicina, y 49,344 en odontología.”

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